SEGUNDA HUELGA - 1922
Es evidente que en Buenos Aires los estancieros ganan la batalla. Convencen a Yrigoyen de que los obreros degüellan y violan... a lo que le agregan otro temor infundado: Chile puede favorecerse en sus pretensiones de territorio argentino. Yrigoyen no podía descuidarse aunque hay documentación de sobra que a Chile, le convenía la represión contra los huelguistas.
Detención de huelguistas.

Convencido Yrigoyen de que hay que terminar de una vez con los movimientos anárquicos en la Patagonia, le da la orden a Varela de reprimir.

Distintas versiones sobre las órdenes dadas desde el gobierno nacional a Varela para la segunda huelga:

En el mes de octubre (1921) el jefe del Regimiento X de Caballería que era el mismo que lo había sido en la campaña anterior, el teniente coronel Varela; fue llamado al despacho ministerial para advertirlo de la posibilidad de que la unidad a su mando debiera concurrir otra vez a la Patagonia para ir a poner orden.
Impartida a los pocos días la orden y concretada con la misma ambigüedad con que lo había sido en la circunstancia anterior, ahora sólo por el propio ministro del Interior (el "tuerto" Gómez), es decir: "vaya, vea lo que está ocurriendo y proceda en consecuencia." (según el capitán Anaya, oficial de Varela).-

Una noche me sacaron de mi casa. A las tres de la mañana me llevaron al despacho de Yrigoyen. El Peludo (apodo del presidente) le estaba dando instrucciones a Varela. "La huelga de la Patagonia llegó a extremos intolerables - decía -, cumpla usted con su deber de militar." Yrigoyen recomendó: "Tome usted todas las medidas extremas que crea necesarias." (según el capitán Viñas Ibarra, oficial de Varela).-

Las instrucciones dadas a Varela de implantar la ley marcial y proceder con todo rigor partieron del propio primer mandatario y fueron dadas a Varela por el ministro de Guerra, doctor Julio Moreno: "hay que liquidar la situación de cualquier manera" fue la consigna. (según el ex - senador radical Bartolomé Pérez).

Las versiones no coinciden entre sí. De todas surgen la ambigüedad o indefinición explícita de los términos... pero dejan la puerta abierta para leer entre líneas. En descargo de Yrigoyen podríamos interpretar que en caso de haber impartido la orden, a Varela se le fue la mano. Pero Varela no es el único que reprime. Sus tres capitanes Viñas Ibarra, Anaya y Campos también lo hicieron.Varela no es el prototipo del militar bruto, como han querido hacer creer algunos. Tal vez lo podríamos definir como "demasiado militar ".
Dejando las interpretaciones y yendo a los hechos, Varela emprende su segundo viaje a Santa Cruz. Otro viaje ... y otro Varela.

En Rio Gallegos ya no están Yza ni Viñas. A cargo de la gobernación y en forma interina queda un italiano: Cefaly Pandolfi. Entre éste y Varela habrá un rompimiento absoluto y total. Cuando Cefaly observa que Varela elige como consejeros solamente a los estancieros, envía telegramas en clave al gobernador Yza que está en Buenos Aires. El 4 de Noviembre de 1921, es decir a 5 días del desembarco de Varela en Río Gallegos; el gobernador interino le envía un telegrama a Yza planteándole el panorama. Yza se queda en Buenos Aires no por puro gusto sino por la orden del ministro del interior.

Así mientras las tropas van reprimiendo en el interior del territorio, en Río Gallegos y principalmente desde la Sociedad Rural se iba formando el gran clima para que Yrigoyen reemplazara a Yza como gobernador. Querían que se quitara del medio a los radicales y entregara la gobernación al ejército nombrando un gobernador militar (Varela gran candidato). El 22 de noviembre, Cefaly advierte de todo esto a Yza.
Militarmente Varela organiza la campaña dividiendo el territorio en tres zonas. En la zona sur operará Viñas Ibarra quien deberá reprimir la columna que encabeza Antonio Soto y que tendrá como campo de operaciones la zona de Lago Argentino (hoy cercanías de la localidad de El Calafate y glaciar Perito Moreno). Un segundo grupo operará desde Paso Ibañez y Puerto Santa Cruz (zona central). Allí están los líderes huelguistas Outerelo y Argüelles.

Queda una tercer columna huelguista que recorre desde la zona central (Cañadón León hoy Gobernador Gregores) y se encamina hacia el norte (zona de Tehuelches, Jaramillo y Puerto Deseado).

Se han llegado a contabilizar cerca de un centenar de sitios en los que habría personas fusiladas. Las tres estancias que mas se nombran entre los testimonios serán "La Anita" (zona sur - Lago Argentino), "Bella Vista" (zona central - Cañadón de los Muertos - hoy cercanías de Gobernador Gregores) y estancia "San José" (zona central este). Las mismas están señalizadas en el mapa orientador dentro de este mismo ítem:

Foto actual de Estancia Bella Vista hoy propiedad del Sr. Herrera. En sus corrales permanecían detenidos los huelguistas de la columna de Argüelles. Cerca de 50 detenidos fueron fusilados a unos centenares de metros en el Cañadón de los Muertos.
HECHOS. Algunas acciones y fechas (sintéticamente) son:

ZONA CENTRAL
02/12/1921 - Llega a estancia Bella Vista el escuadrón militar que conducía Elbio C. Anaya, donde se encuentra prisionera la columna que comandaba Outerelo. Venía persiguiendo a este grupo huelguista desde la zona costera. Allí la gente de Outerelo había tomado el pueblo de Paso Ibañez. Para evitar un ataque de las tropas habían cercado el poblado con fardos de lana y puesto a los estancieros rehenes encima de ellos y de los carros. De todas maneras se abrió fuego muriendo un estanciero pero por balas de las fuerzas oficiales. Outerelo acepta parlamentar. Aquí Varela se hará el duro y pedirá rendición incondicional. Incluso propone a su oficial emprenderla a tiros mientras está dentro del campamento huelguista parlamentando. Un estanciero le pide que no haga tal locura ("no le dije que no se puede tratar estas cosas con civiles" - comentó a su oficial).
Finalmente la gente de Outerelo libera sanos y salvos a los rehenes pero no se entregan. Cruzan el rio Santa Cruz, inutilizan la balsa y huyen hacia el interior (meseta central de Santa Cruz). Allí finalmente se encontrarán en la zona de "Bella Vista".

04/12/1921 - Llega a Cañadón León el subteniente Schweizer para batir la zona de Lago Cardiel y Lago Viedma. En el paraje denominado Población de Paredes son sorprendidos huelguistas, donde es fusilado un chileno llamado "El Mayor". Algo para destacar: los caballos propiedad de los peones iban para el Ejército. También se los despojaba de sus pertenencias. En ningún momento el ejército hizo entrega de las pertenencias de muertos y fusilados.

08/12/1921 - Anaya continúa la marcha hacia Bajo del Tigre donde se haya el campamento de huelguistas; los cuales logran huir dejando los asadores, víveres y perros. Las tropas tras descansar, inician la marcha hasta el puesto Fernández, después a la estancia Gensana, al día siguiente a la estancia Gaspar para luego volver a "La Alianza" sin haber podido dar con el grueso de los huelguistas. Desorientado Anaya, envía dos partidas: una hacia el Este, a la estancia de Gastaldi y la otra hacia el Norte, a la estancia "La Manchuria".

Uno de los habituales telegramas de la época. En este caso es el enviado por el gobernador interino Cefaly solicitando los pasajes para "deportar" a "El Toscano" y su grupo.

15/12/1921 - El escuadrón se pone en marcha hacia Aguada Alegre, continúa hacia Cerro Colorado pero llegan a estancia "Los Granaderos" de Juan Tirachini. Al mismo tiempo "Facón Grande" pasa de viaje hacia Cañadón León. El escuadrón marcha hasta la estancia "San José". En este lugar es donde los anarquistas denuncian que hubo cerca de 70 fusilados.

21/12/21 - El escuadrón continúa dirigiéndose por las estancias "Martinovich", "Aguirre", "Manantiales" y "Florida Negra". Al día siguiente, Anaya captura al dirigente huelguista Alfredo del Giúdice llamado también "El rubio Alfredo". En Tres Cerros, este militar terminaba su campaña de limpieza. A pesar de todos los combates solo habían perdido al soldado Montenegro, el cuál fue muerto en un descuido por propios compañeros.

ZONA SUR
Una sangrienta campaña se registrará en la estancia "La Anita" realizada por las tropas comandadas por Viñas Ibarra; luego de hacer limpieza de huelguistas en Punta Alta, Laguna Salada y Fuentes del Coyle.
En los lugares donde se incautaba mercadería, Soto dejaba vales firmados para ser pagados por la Sociedad Obrera una vez terminado el conflicto. Lo que este tenía prohibido era el alcohol entre la mercadería a llevar. Por este motivo es que Soto se distanciará del grupo de "El Toscano" (o sea el Consejo Rojo). Este grupo proponía atacar con armas y se aprovechaban de cuanto encontraban en las estancias. Curiosamente este grupo no será fusilado. Servían para "mostrar que todos los huelguistas eran bandoleros".

El 29/11 se produce un encuentro entre los huelguistas y el grupo al mando de Viñas Ibarra, cerca de la comisaría "El Cerro" en el campo de la estancia "Bon Accord".
Ibarra levanta campamento en la estancia Dickie, desde donde manejará las patrullas hacia las distintas direcciones. En tanto Soto se encuentra en "La Anita" mas hacia el oeste (cercanías de la cordillera), mientras en la Leona diez huelguistas son tomados prisioneros.

Huelguistas en un patio de comisaría (casa Carlos Brega - gentileza Sr. Juan Ruiz).
Cuando ya las tropas están cerca, los huelguistas comienzan a sentir el cansancio de esta estrategia de ir cambiando de lugar para no ser encontrados. Si bien hay algunos rumores de los fusilamientos de la zona central, ingenuamente muchos creen en que es mejor hablar con el ejército. Es así que Soto cruza el lago Argentino en una embarcación para participar en una asamblea. En la misma da como opciones: resistirse, entregarse o pasar en los vaporcitos a Puerto Irma o Centinela y unirse con el grupo de "La Anita". Cien hombres deciden rendirse y entregarse incondicionalmente en Puerto Irma. Un chileno que entre estos iba, es fusilado al desembarcar.
Soto sigue huyendo y se dá cuenta de su gravísimo error que fue propiciar la huelga sin tener una masa que comprendiera lo que significaba una resistencia organizada (no sabían por ejemplo manejar armas largas, además de que tenían muy pocas). Tampoco se daban cuenta de quien era verdaderamente su enemigo.
En una asamblea organizada por Soto se nombran dos delegados chilenos para que se dirijan a conversar y llegar a una acuerdo con el oficial Viñas Ibarra. Estos son fusilados. Luego de esto, el militar envía dos soldados a la estancia "La Anita" con una bandera blanca ofreciendo aceptarles la rendición incondicional, señalando que serán respetados y se los tratará bien.
Los dirigentes piden plazo de una hora y se reúnen en asamblea. Soto sabe que no deben confiar en los militares y por eso no se rinde. Al decidir la mayoría entregarse, Soto se dirige hacia la cordillera con doce hombre: José Luna, Florentino Macayo, José Ramos, Angel Perdomo, Pedro Marín, Galindo Villalón, José Cárdenas, Rosas, Mena, Cuadrado, el gallego Martínez y Miguel Zurutusa. Cabalgarán de noche y se esconderán de día.
La decisión de la asamblea en "La Anita" fue la rendición de los huelguistas, los que esperaron formados la llegada de las tropas. Viñas Ibarra lo que mas deseaba era atrapar a Soto ... pero ya se le había escapado.
Los que se rindieron fueron llevados a un galpón. Al día siguiente eran puestos en fila mientras los estancieros separaban los empleados que les convenían y señalaban a los delegados de estancia. Los señalados debían cavar sus fosas, para luego ser fusilados.
El fusilamiento más criticado fue el del adolescente de 17 años Juan Esteban.

La Antorcha (diario obrero) señalará que fueron 250 aproximadamente los caídos en este lugar: "La Anita".
Cuando la tropa de Viñas Ibarra regresó a Río Gallegos se paseaban con prendas que habían saqueado a los fusilados y a los prisioneros. Esto fue descubierto por un niño que vio a un soldado con la rastra de su hermano Juan Esteban.

8/12/1921 - Varela llega a Lago Argentino. Los militares no quedan satisfechos con la eliminación del foco principal en dicho lugar, por eso envían tropas a las estancias "Alta Vista", "Chorrillo Malo", "Cerro Buenos Aires" y "Puerto Bandera" para terminar con las partidas huelguistas. También se explora la zona de Lago Viedma. Buscan desesperadamente a Soto.

Juan Esteban
Pero ya el líder huelguista, está lejos. El 9/12 por la noche pasa la frontera por la zona de cerro Centinela. Ya en Chile bordeará hasta el cerro Guido, pasará frente a la sierra del Toro, bordearán el lago Toro, el Porteño y por el cerro Campanillas llegarán al río Prats. El 14 por la noche Soto entrará en Puerto Natales (Chile), donde será refugiado por los compañeros del movimiento obrero.
Viñas Ibarra sale en búsqueda de este anarquista, pero no logrará encontrarlo.
Años más tarde (1933) Soto aparecerá en las calles de Río Gallegos pero pocos querrán resucitar el tema y finalmente es expulsado del país.
Ya está rastrillada la zona central y sur del campo santacruceño. Quedará capturar huelguistas dispersos y terminar con la columna que anda por el norte al mando de José Font. Recién ahí se podrá considerar "pacificada" la Patagonia y alejado el peligro de la extranjerización (al menos de los extranjeros pobres).-
Armas que quedaron de los hechos del año 1921. A la izquierda un sable del ejército argentino (con la hoja grabada). Hay versiones de que pudo haber sido dejado por un alto oficial del grupo de Varela. Junto al sable puede verse la vaina. En la foto de la derecha se halla una pistola Colt en muy buen estado de conservación hallada en el Cañadón de Los Muertos (zona de Gobernador Gregores). En su culata tiene una muesca, señal de que su dueño cargaba con una muerte con esta pistola.
Puente de Güer Aike que comunica la ciudad de Rio Gallegos con el resto del territorio. En la mayoría de los ríos no existían estos puentes por lo que eran indispensables las balsas o conocer los pasos"bajos"
Los máuser con que estaba equipado el regimiento X° de Caballería "Húsares de Pueyrredón" (Foto del Archivo General de la Nación - Dto. Doc. Fotográficos).

Es grande la limpieza que hace Viñas Ibarra entre el 12 y 20 de diciembre, donde tendrá fin su campaña. La zona recorrida es desde el límite sud de Chile hasta el Lago Viedma. Su regreso a Río Gallegos será el día 21. Aunque habían desaparecido las columnas de Soto, Argüelles, y Outerelo; todavía quedaba "Facón Grande" en la zona de Deseado, quién siguió levantando peonadas y proclamando la huelga.
Mientras en Santa Cruz la huelga continuaba, en Buenos Aires la FORA sindicalista no había tomado posición con respecto al conflicto, a pesar de enterarse de los fusilamientos.
Los anarquistas de la FORA del V Congreso solo protestaban.

Volvamos a Santa Cruz, Varela va a llegar a Jaramillo (zona norte y estación del ramal ferroviario).
"Facón Grande" había hecho marchar a su gente en dos columnas: una iría para la zona sur de Puerto Deseado y la otra hacia Pico Truncado. Estos huelguistas no atacaron el destacamento policial de Bahía Lana ingresando tan solo a las estancias cercanas para llevarse capones, caballos y rehenes. Por esta causa los estancieros piden ayuda y protección.
Font se dirigió a la estancia "Los Manantiales", luego siguió para la estancia de Clodomiro Gauto, cerca de Pico Truncado. De la estancia "La Guillermina" toma caballos, armas, municiones y víveres. Éste reprocha la actitud que habían tomado los huelguistas al saquear las estancias.

Restos del soldado Fischer, a la izquierda se puede observar el rostro de Varela
En la zona de Tehuelches ocurrirá casi el único enfrentamiento armado. Al ver venir el tren con tropa, la columna de Font y estos cruzarán disparos. No se puede precisar que bando comenzó el tiroteo. Allí las tropas sufren la pérdida del soldado Fischer (único militar abatido en forma clara por los huelguistas) y se da la orden de retirada. El tiroteo duró unos cuarenta minutos. Los militares se retiraron regresando a Jaramillo.
Al quedar los huelguistas solos en Tehuelches recogen un gorro de soldado y allí se dan cuenta que habían combatido contra el ejército ¡ No era la policía del territorio a la que habían disparado con ganas por la bronca que le tenían! Aparentemente Font se lamenta porque creían en Varela. Por ello comienza a buscar la forma de parlamentar. Si Varela ya venía con crudeza, mucho peor será su actitud ahora que había perdido un colaborador suyo.
Después de este combate, Meza será el mediador entre Font y Varela. Este irá a Jaramillo a ver a Varela para llegar a un acuerdo: ponerle fin a la huelga si se reestablece el convenio rural y se liberan los obreros presos.
Varela ofrece garantías a los huelguistas si estos se rinden y entregan sus armas. Los obreros aceptan y se rinden el día 22, pero Varela no cumple con el trato.
"Facón Grande" es aislado en un galpón y maltratado por los soldados. Posteriormente lo trasladarán en un camión para ser fusilado en un cañadón.
Huelguistas prisioneros trasladados en una chata (Foto extraída del libro del estanciero Tirachini).

En dicha zona fueron entre treinta y cuarenta los fusilados (entre los que se encontraban "Facón Grande" y Leiva). Sus cuerpos quedaron a 500 metros de la estación. Posteriormente fueron quemados con combustible.

Dos días después de la muerte de Font llegó el capitán de fragata Julio Anaya Torrales, quién no estuvo de acuerdo con los procedimientos del ejército. Allí mismo retiran los prisioneros aún no fusilados y se los remite a los juzgados correspondientes.
Con el fin de la huelga los estancieros se vieron beneficiados ya que los salarios que se les pagarían a los peones habían bajado y estos no podían protestar.
Una vez terminada la operación, la Sociedad Rural de Río Gallegos homenajeó a Varela. Esto fue el 1º de enero de 1922. El militar solo dijo "que a sus tropas las había conducido una noble inspiración" y que él "solo reconocía haber cumplido su deber como soldado de la Nación".

Aquí tenemos un elemento curioso. Se trata de una pistola totalmente herrumbrada calibre 32, hallada en el Cañadón de Los Muertos y que perteneciera a un huelguista. Lo intrigante es que su tambor está aún cargado ¿Por qué no disparó?, ¿se entregó confiadamente? ¿Por qué estaba en el Cañadón en vez de ser requisada? Alguna de las personas que la observó señaló que tiene el tambor a medio correr ... es decir no llegó a gatillar en forma completa.- (Gentileza Sra. Mabel Figueroa).
Cráneo de un huelguista fusilado. Presenta en un costado el "tiro de gracia".
Había llegado el momento de descanso para los soldados. Después de tantos fusilamientos solo querían estar con una mujer. Por ello Varela les dio permiso para que fueran a un prostibulo. Se informó al local de citas "La Catalana" que irían soldados. Al llegar la primera tanda de estos, cinco prostitutas no los quisieron atender y los corrieron con escobas y palos y les gritaron ¡asesinos, porquerías!
La rural de Puerto Deseado a los pocos años de la Huelga. Todo volvía a "la normalidad".
El griterío les quitó las ganas de todo a los soldados, pero la cosa no quedo así. Intervino el comisario de San Julián el cual se llevó presas a las cinco mujerzuelas. Además de estas valientes mujeres hubo algún otro valiente que en las calles de Rio Gallegos denunciaba a los gritos los atropellos cometidos. Cuando un policía lo fue a hacer callar, este se resiste y a él también lo limpiarán. Algunos pocos estancieros se negaron a ir al homenaje a Varela (como por ejemplo Martinovich).
Aunque en general era comprensible ... había mucho miedo. Tanto era el miedo que mucha gente no quería hablar aún cincuenta años después. Otros sí hablaban en fogones y galpones. La historia sobrevivía con una débil llama. En algún momento cobraría fuerzas. Tal vez el tiempo la escribiría y documentaría. Quizás hasta pueda tener la suerte de resucitar en Internet. Pero ese es otro tema.
La Patagonia "pacificada". Varela se va. (Archivo Histórico de la Provincia de Santa Cruz). El regimiento X ya de regreso a Buenos Aires y de paseo. (Archivo General de la Nación - Dto. Doc. fotográficos).
Y así ... de manera cruel pero "definitiva" Varela considera pacificado el territorio nacional de Santa Cruz. En el expediente N° 103 de fecha 14 de enero de 1922, Varela comunica al gobernador del territorio: "Debiendo ausentarme a la Capital Federal por Vapor Asturiano, pongo en su conocimiento que en San Julián quedará a cargo de las fuerzas el Capitán Anaya y en esta (por Rio Gallegos) al Cap. Campos quienes tiene instrucciones reservadas y ordenes para prestar el concurso de las tropas, siempre que el señor Gobernador lo solicite.
Dios guarde a V.S. Teniente Coronel - Jefe del C/10.

Varela se va. Dejará la tropa un tiempo mas. Estos efectivos "huirán" poco después del territorio pero no a causa de ataque alguno (como podrá verse en la página siguiente: Las Venganzas").

Es muy sugerente la frase referida a "instrucciones y ordenes reservadas". Pero es curioso que Varela que había ignorado a Pandolfi (gobernador interino) ahora se molestara en informarle ... al final de todo. Claro, es un militar ... y deja bien asentado que se obrará severamente pero solo bajo orden de la autoridad política correspondiente ("... para prestar el concurso de la tropa siempre que el señor Gobernador lo solicite").

Reaparece el mismo fantasma ... ¿ tuvo entonces la órden política de fusilar en esta sangrienta segunda huelga ?

Solo nos quedan hipótesis ...

Pero en los hechos aún nos queda un intrigante capítulo ya lejos del sur... LAS VENGANZAS DE LA PATAGONIA TRÁGICA".

En Puerto San Julián se fusilaron dos personas. Al andar unos cerdos con los cuerpos, nadie comió jamón durante años (foto de época, gentileza Sra. Verde).  
BIBLIOTECA PUBLICA PROVINCIAL "JUAN HILARION LENZI"
José Ingenieros Nº 60 (9400) Río Gallegos - Santa Cruz - Tel: 02966-426548