PRIMERA HUELGA - 1920 / 1921

¿Qué pasó en la Patagonia? O mejor dicho ¿qué era la Patagonia en 1920?

Era una tierra argentina poblada por peones chilenos y aprovechada por un grupo de latifundistas y comerciantes. Es decir, gente que había nacido para obedecer y otros que se habían hecho ricos. Quienes han ido a conquistar la Patagonia así, con todos sus defectos son pioneros.

En 1920, en la época en que se van a iniciar las huelgas de Santa Cruz, Mauricio Braun, hijo de Elías Braun, poseía en sociedad con su hermana Sara Braun: la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego que llegó a disponer de 1.376.160 hectáreas. Esta Sociedad Explotadora tenía 1.250.000 lanares que producían cinco millones de kilos de lana, 700.000 kilos de cuero y dos millones y medio de carnes y menudencias.

Foto de época que muestran las tareas de esquila (Gentilezas Sra. Hena Merelles y Sra. "Titi" Verde).
 

Sigamos viendo en manos de quiénes estaba el resto del territorio de Santa Cruz. Por la concesión de tierras fiscales hechas al señor Adolfo Grunbein (1893) se repartieron 2.517.274 hectáreas para beneficio de los señores Halliday, Scott, Rudd, Wood, Waldron, Grienshield, Hamilton, Saunders, Reynards, Jamieson, Mac George, Mac Clain, Felton, Johnson, Woodman, Redman, Smith, Douglas y Ness, todos británicos, algunos alemanes, franceses, españoles, Clark, norteamericano, chilenos y Riquez, uruguayo; es decir ningún argentino. Esto hace que quede sin fundamento el argumento sostenido de que la represión que estaba por llegar se hizo en defensa del patrimonio nacional y contra quienes enarbolando la bandera roja querían "internacionalizar la Patagonia". Sin necesidad de bandera roja la Patagonia ya estaba internacionalizada, no sólo por el latifundismo extranjero, sino también porque toda su riqueza se llevaba en bruto al exterior.

Año 1920.
El lejano territorio argentino está en crisis. Desde el fin de la gran guerra mundial la quietud ha surgido por la caída del precio de la lana. La lana patagónica no ha podido salir de los puertos argentinos.
Esto trajo como consecuencia la desocupación, la baja de los salarios, la crisis, el desaliento en el comercio local y en los pequeños productores y la alarma en los estancieros. Estos, habían lanzado su pedido de auxilio a Yrigoyen.

El pedido de ayuda por la crisis de la lana llegó en un momento en que el primer mandatario estaba rodeado por una serie de tremendos problemas que lo acosaban. Ese verano de fines de 1920 es bien caliente en todo sentido. El dólar alcanza su máxima cotización en todos los tiempos en nuestro país: 100 dólares = 298,85 pesos argentinos.

El pan ha pegado otro salto más: está a 60 centavos el kilo (antes el esencial alimento apenas si costaba 30 centavos). Lo más extraño de todo este período difícil de Yrigoyen es la rebelión casi general de la peonada agrícola. Se realizan grandes huelgas en la provincia de Buenos Aires, en Santa Fé, en Córdoba, Chaco y Entre Ríos.

Los estancieros, los chacareros, los grandes y pequeños propietarios no recurren para su defensa a Yrigoyen, no le tienen confianza. Igual ocurre con los empresarios argentinos, extranjeros y los representantes de todas las poderosas firmas de capital foráneo. Prefieren siempre la presencia del Ejército Argentino (por ejemplo será el ejército argentino el que reprimirá a los hacheros alzados contra La Forestal, ese monopolio con sede en Londres que solicita urgente ayuda contra la "subversión extranjerizante"). El Regimiento 12 de Infantería reprimirá a las peonadas en esos trágicos días de febrero de 1921 en Villa Guillermina, Villa Ana, Golondrina y Villa Ocampo (provincia de Santa Fé , zona central de Argentina).
Yrigoyen y Alvear

Poco antes se habían sucedido también los hechos ya vistos de la Semana Trágica en la misma ciudad de Buenos Aires.

Veamos ahora qué fuerzas se iban a enfrentar en el lejano territorio de Santa Cruz. Por un lado la Sociedad de Río Gallegos (FORA del IX Congreso) que nucleaba a obreros de la playa, estibadores, cocineros, mozos y empleados de hotel y trabajadores rurales. Por otro lado se encuentra la liga del Comercio y la Industria de Río Gallegos, la Liga Patriótica Argentina (integrada por estancieros del territorio) y la Sociedad Rural de Santa Cruz. En el medio, el gobernador, la policía y por último el ejército argentino.

Rio Gallegos inundado (foto Casa Roil).

Comencemos por los obreros. Sus organizaciones centrales en Bs. As. estaban totalmente divididas. Existían dos FORA. La FORA del IV Congreso (que eran anarquistas ortodoxos) y la FORA del IX Congreso, en la que predominaban los sindicalistas socialistas y los partidarios de la revolución bolchevique de octubre en Rusia. Pero como todo tarda en llegar a Santa Cruz, la Sociedad Obrera de Rio Gallegos no tiene tal división. Aquí los dirigentes no estaban influenciados por las diferencias de las ideologías sino preocupados solamente en afirmarse frente al poder de los patrones, del gobierno y de la policía.
El hombre más capaz de la Federación Obrera de Santa Cruz fue sin duda el español Antonio Soto (el "Gallego" Soto), quién será el actor principal de la parte obrera en el drama.

En cuanto a las organizaciones patronales diremos que actuaron muy unidas y resolutas. Sólo algunos pocos pequeños comerciantes y estancieros chicos ayudaron de alguna manera a los huelguistas.

La historia arranca desde 1918 cuando llegan a la Casa Rosada las acusaciones recíprocas entre el gobernador de Santa Cruz, doctor Germán Vidal, el secretario de la gobernación y el jefe de Policía del Territorio. Todos ellos se acusaban de malversación de fondos y de un sin fin de cargos de abuso del poder.
Yrigoyen reaccionará meses después y enviará como interventor de la provincia a Adolfo J. Pozzo, oficial primero del Ministerio del Interior, quién a su vez llevó como secretario al comisario inspector de la policía del territorio del Chaco, Edelmiro A. Correa Falcón.
El 12 de diciembre de 1918, Pozzo se hizo cargo de la gobernación hasta marzo del año siguiente en que pide que se lo releve del cargo por razones de salud.
El 8 de marzo de 1919, Yrigoyen firmará el decreto por el cual "se encarga del despacho de la gobernación de Santa Cruz a Correa Falcón". En junio de 1920 este último solicitará su relevo al ministro del Interior Ramón Gómez, pero recién en septiembre el Congreso aprobaba la respuesta del presidente y nombraba gobernador del territorio al capitán retirado del Ejército Ángel Yza.

Edelmiro Correa Falcón - Ángel Yza

Nos queda caracterizar a la policía de entonces. Según Yza "el personal subalterno de los guardianes del orden público estaba representado por gente de diverso origen, y los argentinos, salvo algunas excepciones, sólo podían reclutarse entre los liberados de la cárcel y del presidio militar de Ushuaia."

El teniente coronel Varela (quien veremos comandará las dos campañas en Santa Cruz) en su informe reservado al Ministerio de Guerra; escribirá suscintamente sobre el capítulo "Policías: malísimo personal, mal tenidas, escasas armas agregando a esto la pésima ubicación en que se las coloca".

Correa Falcón, en los primeros días de 1920 deja cesantes a tres comisarios. Son incontables los casos de cesantías y procesos a los policías patagónicos y jueces de paz de aquellos tiempos por coimeros, violaciones, malos tratos, atropellos.

Por otro lado la vida sindical patagónica se iniciará a través de los puertos, por medio de los delegados de la Federación Obrera Marítima. En los puertos patagónicos habían repercutido siempre las huelgas de portuarios y marítimos declaradas desde Buenos Aires. Pero serán los trabajadores rurales - peones de arreos, ovejeros, esquiladores, conductores de carros- quienes hagan un movimiento en serio en octubre de 1915. Pero ese movimiento es calificado de subversivo y el gobernador Vidal - conservador neto- lo hace sofocar con la policía.

Expediente por el cual el Ministerio del Interior le abona al territorio de Santa Cruz $ 5638,90 por los gastos de ayuda a la represión en Pto. Natales (Chile). Curiosamente se pagan en el año 1922. (Archivo histórico de Santa Cruz).

La revolución Rusa no dejaba de tener eco ni en la parte más austral del continente americano. En el sur de Chile se suceden dos huelgas (puertos de Natales y Punta Arenas). Estas fueron sofocadas en forma sangrienta. En Puerto Natales, los trabajadores toman la ciudad y el gobernador de Magallanes solicita al interventor en Santa Cruz doctor Pozzo, el envío de fuerzas para la frontera . Es así como 40 hombres al mando del comisario de Gallegos don Diego Ritchie, marchan hasta la frontera a la estancia Rospentek; donde se había refugiado el subdelegado del gobierno chileno Mayor Bravo. Ritchie acompañará a Bravo hasta Natales, donde éste se hace cargo nuevamente del gobierno.

Dos personajes dispares que llegarán a ser protagonistas meses después llegan a Río Gallegos: el juez letrado Ismael Viñas nombrado por Yrigoyen por un período de tres años, y el español Antonio Soto quien arriba al lejano sur en calidad de tramoyista de una compañía de zarzuelas española. Ponía los decorados, las alfombras, acomodaba las sillas para el espectáculo, barría y hasta hacía algún papel menor cuando era necesario. Este hombre quedará en Río Gallegos y a las pocas semanas llegará a ser secretario de la Sociedad Obrera a la que dará un rumbo francamente revolucionario.

Juez Ismael Viñas - Antonio "El Gallego" Soto

A las luchas internas entre los representantes del Poder Judicial (juez radical Viñas) y del Poder Ejecutivo (Gobernador conservador Correa Falcón); se agregaba un ambiente latente de rebelión entre los obreros.

Correa Falcón sabe que en Río Gallegos, está el principal peligro: se llama Antonio Soto, secretario de la Sociedad Obrera. Pero con el "gallego" Soto no es fácil meterse. Detrás de él está nada menos que el juez letrado del territorio.
En julio de 1920, la Sociedad Obrera declara la huelga en los hoteles del territorio y en todos los puertos. La cosa no es fácil. Principalmente en Río Gallegos. Habrá también huelgas de los camareros, mozos de patio y cocineros de hoteles: la Sociedad Obrera de Río Gallegos decide declarar el boicot a los hoteles que no habían aceptado las exigencias sindicales. El boicot estaba organizado: los choferes de taxis no llevaban pasajeros a esos hoteles, al personal que entraba a trabajar en ellos se les hablaba de que abandonaran sus tareas y a los huéspedes se los detenía en la calle y de buenas maneras se les explicaba el conflicto. Además se inundaron por esos días de volantes las calles de la pequeña ciudad (de cerca de 4000 habitantes por entonces).

El espectáculo de los fardos de lana sin que nadie los cargue comenzará a ser habitual
Local de "La Anónima"
La huelga se pone brava para el gobierno de Santa Cruz. La policía se mueve mucho y actúa con energía. Grupo de obreros que se ve por la calle, se lo disuelve. A todo chileno sospechoso se lo corre más allá de la ciudad. Al tenerse noticias de que hay un grupo de paisanos reunidos en el hotel "Castilla" se lo allana y se los identifica (y hasta reluce algún garrote). Además a todos los boliches que prestaban refugio o permitían reuniones de chilenos venidos del campo, se los allanaba y se citaba o "demoraba" a sus propietarios en la comisaría. Se produce así un hecho que no vuelve a repetirse en nuestro país: la solidaridad de los comerciantes minoristas con los obreros, evidentemente para ponerse en contra de los grandes almacenes de los Menéndez Behety (que les quitaron clientela).
Sala de espectáculos en Rio Gallegos a la que Soto vino como miembro de una compañía. También haría de orador tiempo después (foto Casa Roil)
Afortunadamente el juez va liberando a aquellos sin causas pendientes. Uno de los tantos panfletos de la Sociedad Obrera decía:
"A los obreros:
Compañeros: nuestro triunfo se avecina a pasos agigantados. Ya han sido puestos en libertad quince de los compañeros presos. Quedan aún doce, de ellos ocho son los que el señor gobernador interino y secretario de la Sociedad Rural, alzándose contra las leyes, se niega a poner en libertad, desobedeciendo hasta las órdenes terminantes e imperativas del Poder Ejecutivo Nacional, pero ya llegará su hora y la justicia triunfará por sobe el capricho.
"La huelga continúa lo mismo que el boicot, ni una ni otro cesarán mientras no estén en libertad todos nuestros compañeros."
"Adelante, pues hasta conseguir nuestro justiciero triunfo. Permanezcamos unidos que esto nos hará vencer las dificultades que nuestros enemigos nos crean.
"Prosigamos como hasta aquí, siempre dentro de la legalidad. Respetemos a las personas que invisten autoridad, sean quienes sean. Ya llegará el día de exigir responsabilidades."
.

A medida que pasan los días, el clima en todo el sur de Santa Cruz se pone cada vez más pesado.

Estamos en noviembre de 1920.
Se han producido movimientos en otras partes de la provincia de Santa Cruz. En Puerto Deseado (al norte y contra la costa de Santa Cruz) el conflicto vino por la rivalidad manifiesta de los extranjeros contra el llamado "Círculo Argentino" (organización de derecha que contaba con apoyo de la policía).

Foto de Puerto Deseado en la década del '20.

En San Julián y en Puerto Santa Cruz (zonas costeras y hacia el centro del territorio) el clima era de violencia y había paros parciales todos los días.
El 30 de diciembre llegan las primeras tropas destacadas por Yrigoyen: del barco "Ona" desembarcan en Puerto Deseado 60 marinos a las órdenes del teniente de fragata Jorge Godoy.
En tanto la huelga rural (trabajadores de las estancias) era total al sur del Río Santa Cruz. Los huelguistas van sumándose al pasar estancia tras estancia (las que suelen estar separadas por muchos kilómetros entre sí). Son ya doscientos hombres.
Han tomado rehenes en un combate contra la policía territorial recordado como de "El Cerrito": el comisario Micheri (con dos balas adentro) y el agente Pérez Millán Témperley (recuérdese este nombre).

Los huelguistas luego de los hechos de El Cerrito acamparon en un cañadón (depresión del terreno) situado a 9 leguas de ese lugar. De allí marchan a estancia Cormack. De este establecimiento se dirigen a la estancia "El Tero" de don Juan Clark, allí acampan. Ahora ya son alrededor de 450 peones rurales. Siempre en su táctica de no instalarse en ningún lado y desorientar a la policía; prosiguen su marcha y acampan en un pedrero a orillas del río Italiano, en un lugar que hoy es conocido como el Cañadón de los Huelguistas.
Ya con la policía territorial desbordada e ineficiente, solo queda esperar la ayuda de Buenos Aires que prometiera el presidente. Esta llegará a través de tropas del ejército al mando del teniente coronel Héctor Benigno Varela.

VARELA E YRIGOYEN
El presidente se ha puesto de pie. Un poco sorprendido, Varela insinúa un educado y obediente: "Señor presidente, quisiera saber qué es lo que debo hacer en Santa Cruz".
Hipólito Yrigoyen, le responde:
"Vaya, teniente Coronel. Vea bien lo que ocurre y cumpla con su deber."

Tropa de Varela con armas (casa Carlos Brega - gentileza Sr. Juan Ruiz).

El embarque se realiza en la noche del 28 de enero de 1921 en el transporte "Guardia Nacional". El buque tiene una velocidad de crucero de 10 nudos.
¿Cuál era el ambiente en río Gallegos en momentos en que en Buenos Aires partía Varela?
"Nos encontramos bajo el imperio del terror escribe La Unión de Río Gallegos de un terror que si no ha llegado a las vías del hecho brutal obra sobre los espíritus con un poder misterioso y raro, semejante solo al temor que inspira la aparición repentina e inesperada de la víbora que se arrastra amenazante, paralizando la sangra y poniendo en tensión los nervios porque un peligro inminente y terrible nos amenaza".
Y luego compara lo que era Santa Cruz antes y lo que es ahora: "En esta época del año el territorio suele estar entregado a plena labor utilizando todos sus brazos y energías, los establecimientos ganaderos a la tarea de la esquila, los carreteros al acarreo de los fardos que se traducen en oro; los frigoríficos a la faena de la matanza del exceso de la producción ovina; por todas partes, el hombre que trabaja como la hormiga en el acopio para el invierno; los centros de población repletos de gente, anhelante de la diversión en los cafés, teatros y biógrafos, poniendo un paréntesis necesario a la ruda tarea. Pero el cuadro ha cambiado como si una mano de poder misterioso y nefasto hubiese alterado los tiempos, trastocando las costumbre y la esencia misma de las cosas al conjuro de una maldición." "...y allá en lontananza se insinúa el invierno tétrico y sombrío, blanco y frío como un cadáver con la perspectiva del hambre y la nieve, sin pan y sin abrigo...."-

El 29 de enero de 1921 llega (después de tantos meses de haber sido nombrado) un nuevo gobernador de Santa Cruz para reemplazar a Falcón quien así lo había pedido para dedicarse a trabajar de lleno para la Sociedad Rural (y llegar mas tarde a ser estanciero).

Los miembros de la Sociedad Obrera salieron aprovechando la oportunidad de nuevo a la superficie y en el momento de la llegada de Yza manifestaron a coro su beligerancia contra Correa Falcón. El periódico (de la Sociedad Rural) La Unión comentó "algunas voces hostiles contra el gobernador interino Correa Falcón, cuya procedencia por el acendrado tono ibérico con que fueron proferidas, no necesita comprobación: Viva el nuevu señor jubernador!! ¡Muera el vieju jubernador!!"

Foto del puerto con los fardos de lana sin estibar por la huelga.
Los huelguistas habían preparado un pliego de condiciones para presentar a las nuevas autoridades y levantar así la huelga:
1 - Reconocimiento total del pliego de condiciones presentado por los obreros.-
2 - Que los obreros no son responsables ni moral ni materialmente de ninguno de los hechos ocasionados durante la huelga.-
3 - Que se desmienta por completo el nombre de bandoleros que se le ha dado a los obreros.-
4 - La destitución total de las autoridades que han luchado injustamente contra nosotros.-
5 - El señor gobernador titular tiene que garantizarnos que no se va a tomar represalia de ninguna clase contra ninguno de los obreros complicado en la actual huelga, de lo contrario no habrá arreglo posible.-"
.
Mientras, Varela y su tropa llegan el 2 de febrero de 1921. Yza ya tenía posición tomada en cuanto a establecer un convenio. Faltaba ver la opinión del enviado de Irigoyen.
Las tropas de Varela arribando a Rio Gallegos.
... ¿ a quién favorecerá en esta primer gran huelga de 1921 ?.-
Bar frecuentado por estancieros. Era común que en Rio Gallegos los locales tuviesen nombres en inglés (foto Casa Roil).

El nuevo gobernador Yza tratará según la tradición radical de resolver el conflicto por medio de la negociación. Varela también es radical de la primera hora, lo mismo que el juez letrado Viñas. A ellos se suma José María Borrero, una especie de abogado local y con un diario a su cargo.

En su primer recorrida Varela encuentra que la peonada trabaja en condiciones lamentables, por lo que acelera (al representar a una institución señera de la Patria y portadora de las armas) la concreción de un acuerdo. Y esto será bajo la forma de un convenio. Nótese lo básico de los reclamos laborales de los huelguistas.

Aquel verano de 192l, el teniente coronel Varela y el gobernador Yza concuerdan para la firma de un acuerdo entre los estancieros y sus peones. Algunos lo han llamado el "laudo Yza".

El texto definitivo del laudo es el siguiente:

PRIMERO: Los suscriptos se obligan, dentro de términos prudenciales que las circunstancias locales y regionales impongan; proveer las condiciones de comodidades e higiene de sus trabajadores, consistentes en lo siguiente:
a) Las habitaciones de los obreros serán amplias y ventiladas y, dentro de lo posible, en cada pieza no dormirán más de tres hombres. Se proveerán cabinas con colchones de lana por cuenta del establecimiento.
b) La luz de la sala común será por cuenta del establecimiento y también el fuego en los meses de invierno. Asimismo será provisto cada trabajador de un paquete de velas mensual.
c) El sábado por la tarde será libre para los obreros y en caso de excepción será otro día de la semana.
d) La comida se compondrá de tres platos cada una, incluida la sopa, té, café, mate y postre.
e) Cada estancia tendrá un botiquín de auxilio con instrucciones en idioma nacional.
f) Los patrones quedan obligados a devolver al punto de donde los tomó a los obreros que despida o no necesite.
SEGUNDO: CARRETEROS
a) En cada tropa de más de cuatro carretas se tendrá un campañista.
b) Un caballo por cada carreta.
c) Tendrán los carreteros un dia por semana de descanso y el medio día del sábado para lavar la ropa.
TERCERO.
a) El pago de jornales deberá hacerse mensualmente con cheques u órdenes al portador y a la vista sobre Rio Gallegos o Santa Cruz; en caso contrario se abonará el interés correspondiente.
b) Los obreros serán asegurados contra accidentes de trabajo.
c) El horario de trabajo será de ocho horas en el recinto de los respectivos establecimientos.
d) Los víveres en todas las salidas serán por cuenta del patrón.
CUATRO. ARRIEROS
En los arreos llevarán un carro para víveres y carpa con su correspondiente corral de circunstancias.
QUINTO: PUESTEROS
a) Los patrones se obligan a poner en cada puesto un ovejero o dos, según sea su importancia.
b) Víveres abundantes por cuenta del establecimiento.
c) Cabina y colchón de acuerdo con el artículo respectivo.
SEXTO: OVEJEROS
a) Sueldo mensual ciento cuarenta pesos moneda nacional. Siendo obligaciones de los puesteros recoger cueros y lana en épocas ordinarias, cuidando de los alambrados y ejecutando los demás trabajos inherentes al cargo.
b) Los arreos que dieran lugar a alojar a la intemperie, percibirán quince pesos por noche, siempre que fuera dentro de la estancia.
SÉPTIMO: ARREOS PARTICULARES
a) Para los frigoríficos o de una estancia a otra. Con caballo por cuenta de la estancia, veinte pesos diarios Con caballo propio, veinticinco pesos diarios los que serán abonados desde el punto de partida hasta la entrega de la hacienda. El regreso al establecimiento para los empleados será abonado a razón de diez pesos diarios.
OCTAVO: PEONES
a) Sueldo mensual, ciento veinte pesos.
b) Si tuvieran que ejercer el trabajo de ovejeros percibirán el sueldo de los mismos.
NOVENO: CARRETEROS
Ciento treinta pesos por mes. Un caballo en cada carreta y veinte pesos por novillo de amance (sic).
DECIMO: COCINEROS
Sueldo, ciento sesenta pesos. Con un ayudante cuando el número de obreros fuera de diez o veinte Dos ayudantes de veinte a cuarenta. Si la cantidad fuese mayor se pondrá un panadero, quien percibirá un sueldo de ciento cincuenta pesos. Los ayudantes percibirán ciento treinta pesos cada uno. En tiempos de faena el cocinero percibirá trescientos veinte pesos.
UNDÉCIMO: CAMPAÑISTAS
Sueldo mensual, ciento treinta pesos: por cada potro que amanse veinte pesos demás del sueldo. No gozando de sueldo, treinta pesos por potro.
ADICIONAL Los firmantes celebran este contrato con la Sociedad Obrera de Río Gallegos y se comprometen a reincorporar el personal que tenía empleado el 1° de noviembre de 1920, abonándosele la mitad de los sueldos que tenían asignados en las planillas de las estancias.
Aquellos que hubiesen percibido haberes con posterioridad a la fecha del 1° de noviembre último sólo serán acreedores por las diferencias.

Río Gallegos, Febrero 22 de 1921 (de "La Patagonia Rebelde II)

 
El arreglo finalmente se firma. Parecía una buena historia. Seguramente de quedar las cosas así nadie recordaría estos hechos, salvo la curiosidad de tratarse del primer convenio logrado por trabajadores rurales en el país.
Siempre es justo mejorar las condiciones de trabajo de los peones y mucho mas teniendo en cuenta que los reclamos no eran excesivos. Paz firmada. Varela a Buenos Aires. Yza a gobernar tranquilo y los obreros a trabajar. Y los estancieros y patrones a cumplir con el pliego firmado.
Pero a poco de partir Varela algunos dirigentes huelguistas son sancionados en su trabajo. Por otro lado, si bien son muchos los estancieros que cumplen el convenio (algunos incluso tenían buena relación con los empleados y ya les habían dado mejoras); las grandes compañías y principales terratenientes no abonan los nuevos sueldos acordados.
Los obreros quizás ingenuamente y creyendo que pueden lograr nuevamente el concurso favorable del ejército y el poder político; deciden comenzar con las medidas de fuerza.

Se abre así la puerta a la segunda huelga. Serán los mismos actores pero en papeles distintos. Los grandes estancieros operarán ya desde Buenos Aires.
Yza y Viñas (el juez deberá viajar por un juicio político en la Cámara de Diputados) verán el conflicto también desde la ciudad capital del país. Borrero "bajará su perfil" ... y Varela no será el mismo. Los huelguistas sí creerán que es el mismo, y esa confianza será una de las claves que los llevarán a un final triste de nuestra historia.-

Ibón Noya (miembro de la Sociedad Rural) dirigiéndose a Varela:
"- Usted se va y esto comienza de nuevo.
- Si se levantan de nuevo volveré y fusilaré por docenas."
(relato de un hermano de Noya, extraído de "La Patagonia Rebelde tomo II")

Hotel de Le Marchand que aún hoy funciona sobre la actual ruta 3. Tropas en plena campaña (Casa Carlos Brega - gentileza Sr. Juan Ruiz).
BIBLIOTECA PUBLICA PROVINCIAL "JUAN HILARION LENZI"
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